LECTURA#13 El transplante El gran mago observaba con mirada severa al malhechor que estaba en pie frente a él. El acusado, con la cabeza bien erguida, parecía no tener conciencia de la importancia de su crimen. —Ha pecado usted gravemente contra los planes cósmicos que yo había trazado; más gravemente de lo que usted cree —le dijo—. ¿Sabía que está prohibido propagar ideas contrarias al orden establecido? El acusado no respondió. —Usted conocía las consecuencias de un acto de tal gravedad —continuó diciendo el gran mago—, por lo tanto, será usted transplantado. El condenado perdió de pronto toda su seguridad y cayó de rodillas. —¡No, por favor, se lo suplico! —gritó—. Hágame sufrir aquí durante miles de años, durante todo el tiempo que crea necesario. Pero no me condene al más atroz de los suplicios. Impasible, el gran mago apretó el botón de esmeralda que había sobre su mesa de trabajo. Brotó un resplandor color malva. Y en el lugar donde el condenado se encontraba hacia sólo un...