Ir al contenido principal

lectura 2- lengua y literatura

RESUMES
 

LA GLORIA DE LOS FEOS  
me fijé en Lupe y Lolo, eran los raros del barrio. Hay niños que desde la cuna son distintos y, lo que es peor, saben y padecen su diferencia. Son esos críos que siempre se caen en los recreos; que andan como almas en pena, de grupo en grupo, mendigando un amigo. Basta con que el profesor los llame a la pizarra para que el resto de la clase se desternille, aunque en realidad no haya en ellos nada risible, más allá de su destino de víctimas y de su mansedumbre en aceptarlo. llevaban la estrella negra en la cabeza. Lupe era hija de la vecina del tercero Pero lo peor, con todo, era algo de dentro; algo desolador e inacabado. Era guapa de cara: tenía los ojos grises y el pelo muy negro, la boca bien formada, la nariz correcta. Pero tenía la mirada cruda, y el rostro borrado por una expresión de perpetuo estupor Pasaron los años y una tarde, era el primer día de calor de un mes de mayo, vi venir por la calle vacía a una criatura singular: era un esmirriado muchacho de unos quince años con una camiseta de color verde No me costó trabajo reconocerle: era Lolo, aunque un Lolo crecido y transmutado en calamitoso adolescente.  Lo demás, en fin, sucedió de manera inevitable. Iban ensimismados, y chocaron el uno contra el otro. Se miraron entonces como si se vieran por primera vez, y se enamoraron de inmediato.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

LECTURA#16

  LECTURA#16 El prado de los cinco dueños Junto al río Guadalquivir, cerca de la ciudad de Sevilla, a ambos lados de sus orillas, se extendía un prado alargado. Parecía que dormía agradecido y confiado en aquella tarde en que exhalaba su olor a yerba recalentada.Pasó por allí un pintor y, al ver el césped con tantas tonalidades en su gama verde, pensó que era el color ideal que andaba buscando. Había hallado aquellos fondos que intuía, sin encontrar, desde hacía largo tiempo. Sin querer, los tenía allí, en aquel trozo de hierba. La habitación que estaba pintando para la sultana llevaría aquellos matices, con lo que la joven tendría la ilusión de vivir dentro de una esmeralda. Y adquiriría fama, causaría sensación en palacio. Pasó por allí un ganadero, cuyo negocio iba floreciente. Su clientela había aumentado y necesitaba ampliar sus pastos. Al contemplar la hierba fina, tierna y limpia, pensó que aquel prado era lo que necesitaba. Podría hacerle un riego diario, daría mucha hierba...

Importancia del personaje en la finalización de apartheid.

  Importancia del personaje en la finalización de apartheid. El objetivo de este nuevo régimen era que los blancos –apenas un 21% de la población total- conservaran su posición de privilegio. El Apartheid era básicamente la separación total entre blancos y negros, negando incluso la existencia de esta última raza. Se prohibió a los negros votar, compartir habitaciones y espacios e incluso se vetó el matrimonio entre blancos y negros. Nelson Mandela ha trabajado duro para defender a los negros desde el establecimiento del sistema de apartheid. Primero, como abogado, brindó asistencia legal a muchos negros que no podían pagarla. Luego, como comandante en jefe de la organización guerrillera Umkhonto. El punto de inflexión ocurrió en la década de 1960, cuando 69 manifestantes murieron en Sharpeville, puesto que fue un gesto desesperado de un buen hombre, que buscaba una lucha pacifica sin violencia alguno, lamentablemente los opositores no pensaron así y su respuesta fue ...

lectura 5

                              Lectura#5             Un día de éstos El lunes amaneció tibio y sin lluvia. Don Aurelio Escovar, dentista sin título y buen madrugador, abrió su gabinete a las seis. Sacó de la vidriera una dentadura postiza montada aún en el molde de yeso y puso sobre la mesa un puñado de instrumentos que ordenó de mayor a menor, como en una exposición. Llevaba una camisa a rayas, sin cuello, cerrada arriba con un botón dorado, y los pantalones sostenidos con cargadores elásticos. Era rígido, enjuto, con una mirada que raras veces correspondía a la situación, como la mirada de los sordos.Cuando tuvo las cosas dispuestas sobre la mesa rodó la fresa hacia el sillón de resortes y se sentó a pulir la dentadura postiza. Parecía no pensar en lo que hacía, pero trabajaba con obstinación, pedaleando en la fresa incluso cuando no se servía de ella. Después de las ocho hizo una p...